, dedicadas a cortar rutas para desarrollar los más infames métodos del clientelismo político, ahora quiere borrar con el codo lo que escribió con la mano. En el ocaso de poder, cuando está ingresado en la recta final de su gestión, el cristinismo busca bañarse en agua bendita en plena Semana Santa. Y por eso pretende salir a regular las protestas en las calles.
 
Ahora bien, constituye un verdadero atentado a la razón que el mismo Gobierno que utilizó a distintas agrupaciones piqueteras como fuerza de choque y ha hecho que proliferen protestas como las que suelen realizar agrupaciones como Quebracho, recién ahora salga a plantear una regulación. Es una contradicción en sí misma, que no resiste el menor análisis, y que demuestra la poca seriedad del proyecto en cuestión.
 
La protesta en las calles es una herramienta de los sectores populares para manifestar y reclamar por sus derechos no resueltos, situación que se agravó producto de la crisis económica y social, causada por el fracaso del gobierno de CFK, que ha llevado a que las protestas callejeras se multiplicaran exponencialmente. 
 
Pero, se terminaron los piquetes "amigos", el Gobierno perdió la calle que se transformó en un ámbito hostil para los K; por eso, ahora buscan regular y prohibir para poder reprimir, aunque vulneren derechos básicos como el ejercicio de la libertad de expresión, artículos 14 y 19 de la Constitución; de asociación con fines sociales, de trabajar, de reunión y petición.

La Opinión Popular

'/> El cristinismo ahora quiere una ley para prohibir la protesta social en las calles / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  20:46  |  Viernes 26 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 17-04-2014 / 08:04
BUSCA ESTABLECER CUÁNDO PUEDE SER DISPERSADA POR LA FUERZA

El cristinismo ahora quiere una ley para prohibir la protesta social en las calles

El cristinismo ahora quiere una ley para prohibir la protesta social en las calles
El proyecto de ley presentado por los diputados más duros del cristinismo no va solo contra los piquetes opositores de la izquierda política y gremial, está dirigido contra los movimientos espontáneos de los ciudadanos a través de las redes sociales, como fue por ejemplo los cacerolazos. También se podría aplicar contra otras protestas sociales, como los que reclamaban por los cortes de luz o la de los ambientalistas de Gualeguaychú.
Luego de que la presidenta Cristina Fernández lo pidiera en su discurso de apertura de sesiones en el Congreso, y con el impulso de Jorge Capitanich, un grupo de diputados del Frente para la Victoria presentó un proyecto para limitar "toda manifestación pública" y habilitar el "uso de la fuerza" para desalojar las protestas sociales.
 
El proyecto, que por el lenguaje castrense parece redactado por el general Milani, lleva las firmas de los diputados ultra K Carlos Kunkel, Diana Conti, Sandra Mendoza, José María Díaz Bancalari, María Teresa García, Juan Manuel Pedrini y Gustavo Martínez Campos, tiene 34 artículos y supuestamente propone "saldar una deuda legítima, garantizando el derecho de los ciudadanos en el contexto de las manifestaciones públicas".
 
El texto, entre otras cosas, establece que "toda manifestación pública debe ser notificada ante representación policial con una antelación no menor a las 48 horas". También estipula que "una manifestación ilegítima y que afecta derechos de terceros puede ser dispersada por las fuerzas de seguridad (...) sometiéndose la actuación de éstas a los procedimientos y límites" previstos en la normativa.
 
¿Cuándo una manifestación es legítima? Según el proyecto son legítimas las protestas que no impiden "el normal funcionamiento de servicios públicos, especialmente a la educación, la seguridad y la salud pública"; no bloquean "totalmente" la circulación; permiten el paso de grupos especialmente vulnerables y los manifestantes no cometen delitos previstos en el Código Penal. Además, deben ser notificadas con antelación. De ese modo cualquier corte sería considerado ilegítimo.
 
Por la redacción del texto, los cacerolazos entrarían en este proyecto de ley y serían considerados "ilegítimos" si se replicaran como en sus últimas ediciones, entre otros motivos porque las calles quedaron cortadas en su totalidad. Hay expresiones populares, cuando el pueblo sale a la calle para dar visibilidad a un reclamo, que quedan fuera de cualquier control. Si vecinos manifiestan porque les cortan la luz, no pueden avisar 48 horas antes, y sería considerado ilegítimo. Y la norma determina que "puede ser dispersada por las fuerzas de seguridad con el objeto de garantizar" los derechos de terceros.
 
El mismo Gobierno que institucionalizó los piquetes, destinando millones de pesos a solventar agrupaciones piqueteras, como las de Milagro Sala y Luis D'Elía, dedicadas a cortar rutas para desarrollar los más infames métodos del clientelismo político, ahora quiere borrar con el codo lo que escribió con la mano. En el ocaso de poder, cuando está ingresado en la recta final de su gestión, el cristinismo busca bañarse en agua bendita en plena Semana Santa. Y por eso pretende salir a regular las protestas en las calles.
 
Ahora bien, constituye un verdadero atentado a la razón que el mismo Gobierno que utilizó a distintas agrupaciones piqueteras como fuerza de choque y ha hecho que proliferen protestas como las que suelen realizar agrupaciones como Quebracho, recién ahora salga a plantear una regulación. Es una contradicción en sí misma, que no resiste el menor análisis, y que demuestra la poca seriedad del proyecto en cuestión.
 
La protesta en las calles es una herramienta de los sectores populares para manifestar y reclamar por sus derechos no resueltos, situación que se agravó producto de la crisis económica y social, causada por el fracaso del gobierno de CFK, que ha llevado a que las protestas callejeras se multiplicaran exponencialmente. 
 

Pero, se terminaron los piquetes "amigos", el Gobierno perdió la calle que se transformó en un ámbito hostil para los K; por eso, ahora buscan regular y prohibir para poder reprimir, aunque vulneren derechos básicos como el ejercicio de la libertad de expresión, artículos 14 y 19 de la Constitución; de asociación con fines sociales, de trabajar, de reunión y petición.

La Opinión Popular

Giro del kirchnerismo: avanza con su plan para regular los piquetes

Por impulso del Gobierno, diputados oficialistas presentaron un proyecto que impide los cortes totales y obliga a informar a la policía antes de las protestas


En un profundo cambio de su política de tolerancia y apoyo a las protestas sociales, el kirchnerismo presentó ayer en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para impedir que haya cortes totales que afecten la libre circulación y el funcionamiento de los servicios públicos esenciales, como seguridad, salud y educación.


La iniciativa sorprende no sólo por el cambio de actitud que revela ahora el kirchnerismo, en la etapa final del mandato, sino también, porque les permite a las fuerzas de seguridad "dispersar" las "manifestaciones ilegítimas", es decir, aquellas protestas que provoquen cortes totales en el espacio público y que no hayan sido notificadas con 48 horas de antelación a la policía, como define el texto. Eso sí, las fuerzas de seguridad que participen en los operativos no podrán usar, en ninguna circunstancia, armas letales o de fuego.


El proyecto se elaboró con el impulso de la Casa Rosada. De hecho, responde a un reclamo que hizo la propia Presidenta el 1° de marzo al hablar durante la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso.


En aquella ocasión, Cristina Kirchner instó a que se sancionara una norma de "convivencia ciudadana" porque, enfatizó, "no puede ser que diez personas te corten una calle, por más razones atendibles que tengan, y que no pase nada".


Fue el párrafo más aplaudido de su discurso. La tropa oficialista tomó nota del reclamo y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, instruyó a su ex ministro de Gobierno de Chaco y actual diputado nacional Juan Manuel Pedrini a diseñar una iniciativa.


La propuesta fue rubricada luego por el kirchnerismo más conspicuo: los diputados Carlos Kunkel, Diana Conti, José María Díaz Bancalari y Sandra Mendoza (ex esposa de Capitanich). Un detalle no menor es que Kunkel preside la Comisión de Seguridad Interior, adonde seguramente se girará el proyecto.


"Es una iniciativa que no criminaliza la protesta social, ya que no establece ninguna sanción a los manifestantes", se atajó Pedrini ante las críticas que ya comenzó a recibir de los diputados de izquierda de la Cámara baja, incluso dentro de su bloque.


Enfatizó que, por el contrario, lo que se pretende es regular las manifestaciones sociales para garantizar que gocen del resguardo del Estado.


Este proyecto kirchnerista no es el primero en su tipo tras el reclamo público que hizo la Presidenta en el Congreso. Paradójicamente, fueron los diputados Darío Giustozzi (Frente Renovador) y Federico Sturzenegger (Pro) los que se anticiparon con sendas propuestas sobre "convivencia ciudadana" en la Cámara baja. El del massista Giustozzi reconoce el derecho de peticionar, pero en espacios públicos determinados y dotados de los recursos tecnológicos para que la protesta popular pueda ser difundida a la opinión pública.


En cambio, Sturzenegger propone imponer multas de entre 500 y 5000 pesos a quienes, en una protesta social, impidan la circulación total por el espacio público. Si el corte es parcial y notificado 24 horas antes, la multa no se aplicaría.


El radicalismo, por su parte, no presentará una iniciativa propia. "Que el oficialismo se haga cargo de sus propias contradicciones", dicen en el centenario partido.


En la regulación que propone el kirchnerismo se distinguen tres puntos clave: primero, la distinción de manifestaciones "legítimas" e "ilegítimas"; segundo, la intervención de un "mediador" para canalizar las demandas de los manifestantes ante la contraparte del sector público o privado, según sea el caso. Y tercero, la obligatoriedad de los medios del Estado de difundir las manifestaciones consideradas legítimas y sus reclamos.


¿Cuáles son las manifestaciones "legítimas"? Según el proyecto, aquellas que "no impiden totalmente la circulación de personas y de vehículos en una dirección determinada" y que permiten "la libre circulación de grupos especialmente vulnerables, como niños, adultos mayores, discapacitados y enfermos, entre otros".


Una protesta legítima en una ruta, por ejemplo, sería que los manifestantes dejen un espacio o un carril libre para permitir el paso de terceros. Pero a esto se suma otro requisito: que con 48 horas de anticipación la protesta sea notificada ante las autoridades policiales.


Las manifestaciones "ilegítimas", en cambio, son aquellas que no han sido previamente notificadas y las que provocan un corte total en la circulación.


En estos casos, dice el proyecto, la fuerza pública está habilitada para dispersar a los manifestantes, aunque siempre en el marco de la ley y sin el uso de armas de fuego o letales. Por el contrario, el texto enfatiza que "el uso de la fuerza pública" debe quedar limitado "a su mínima expresión" y que todos los agentes participantes del operativo deben estar identificados.


El proyecto introduce, también, la figura de un mediador que, según su autor, debe tener amplio conocimiento de los movimientos y de los conflictos sociales. Su función será canalizar los reclamos de los manifestantes, tanto de las protestas legítimas como ilegítimas, ante la contraparte respectiva para buscar un principio de solución. La mediación no debe superar las dos horas; si se vence este plazo y no hay respuesta, la manifestación pasa a ser ilegítima.


"Éste es un proyecto reaccionario", protestaron los diputados de izquierda Nicolás del Caño y Christian Castillo. En las antípodas, Alberto Asseff, del Frente Renovador, cuestionó al proyecto oficialista por llegar "10 años tarde". "Lo que hay que hacer es cumplir la ley sin vueltas. El tránsito debe ser libre las 24 horas de los 365 días para todos", aseveró Asseff.

 

LOS PUNTOS PRINCIPALES


Manifestaciones legítimas: deben notificarse 48 horas antes a la policía. No deben impedir el normal funcionamiento de servicios públicos ni bloquear totalmente la circulación y nunca interrumpir el tránsito de grupos vulnerables (discapacitados, enfermos, niños)


Manifestaciones ilegítimas: son las que no fueron notificadas previamente y bloquean en forma total la circulación. También, las que no acepten la intervención del mediador. Se habilita a las fuerzas de seguridad a dispersar el bloqueo


Mediador: debe ser un agente civil capaz de canalizar los reclamos de los manifestantes a la contraparte pública o privada. Tendrá dos horas para llevar adelante su tarea. Pasado ese plazo, la protesta es considerada ilegítima


Difusión: el Estado garantizará que las manifestaciones legítimas y sus reclamos sean dados a conocer a través de los medios públicos


Por Laura Serra


Fuentes: LA NACIÓN, DIARIO HOY y LOP

 

Agreganos como amigo a Facebook
26-04-2024 / 09:04
En un hecho inédito en la historia nacional, Javier "el Loco" Milei será el primer presidente en funciones que "no es bienvenido" en el mega evento cultural que se realiza hace 48 años en Buenos Aires. Así lo indicó Alejandro Vaccaro, titular de la Fundación El libro, en sus palabras inaugurales. Dijo que "no hay plata" para pagar el evento en el cual Milei pretende presentar su libro. Además indicó que "concurrir a la feria este año representa un acto de rebeldía y de resistencia" contra "las políticas devastadoras que propone este gobierno" anarco capitalista.
 
Vaccaro procedió a explicar las razones por las cuales, más que echar él al presidente, el presidente se echó solo de la Feria del Libro. "No registra la memoria de nuestra feria que el gobierno nacional haya estado ausente sin un stand en este evento. La excusa de que la participación del Estado nacional en la feria implicaba una erogación de 300 millones de pesos no es otra cosa que una flagrante mentira. Después de una larga negociación, en la cual accedimos a todos sus requerimientos, aún así el Banco Nación decidió retirar, después de muchos años, su esponsoreo de la Feria, dejando trascender que la orden vino de arriba".
 
"Pero esto no es todo, luego de despreciar nuestra Feria, el presidente no se sonroja y pide participar en este espacio, cuya presencia está prevista para el próximo domingo 12 de mayo en la pista central de La Rural. Su participación en la feria, vidriera extraordinaria, implica una serie de erogaciones también extraordinarias que la Fundación El libro no puede afrontar".
 
Hasta una ironía (y mucho más graciosa que las del presidente en la Fundación Libertad) se permitió este hombre por lo demás muy solemne: "Señor presidente, se lo digo con una mano en el corazón: no hay plata. Por lo tanto, todo lo ateniente a su seguridad y de la gente que concurra a su evento correrá por su exclusiva cuenta, o lo que es peor, será un gasto extra para el tesoro nacional"
 
Así también declaró que "concurrir a la Feria este año representa un acto de rebeldía y de resistencia. Como nunca este espacio cultural activo será el eje central alrededor del cual girará el repudio de todas las fuerzas culturales a las políticas devastadoras que propone este gobierno". Vaccaro denunció "la abrupta pérdida del poder adquisitivo de amplias franjas de la población, el excesivo aumento de los alimentos y de todos aquellos productos de primera necesidad" que "tornan el consumo en cualquiera de sus formas en un lujo que muy pocos se pueden dar".
 
Destacó a su vez el impacto devastador de esta situación en la industria del libro "que se venía recuperando con mucha dificultad después de la oscura noche de los últimos años de la década pasada y de la pandemia" y dio datos para solventar sus expresiones: "en 2015 el país produjo 129 millones de libros para caer en 2018 a 26 millones. En 2023 y luego de la pandemia, las cifras llegaron a 48 millones de ejemplares. Este año la cifra final no se describe con números sino con palabras: será paupérrima."
 
Además, Vaccaro listó una serie de reclamos: "No al cierre del Fondo Nacional de las Artes. No al cierre del Instituto Nacional del Teatro. No al desguace del Instituto Nacional de Cine. No a la derogación de la ley 25.542 de defensa de la actividad librera. No a la negativa a comprar algo más de 14 millones de manuales escolares por parte del Ministerio de Capital Humano, que iban a ser entregados a las escuelas públicas". "Sí a la Universidad pública, gratuita e inclusiva."
 
La Opinión Popular
 

25-04-2024 / 09:04
El guarango presidente de la Nación, Javier "el Loco"  Milei, brindó un verdadero stand up en la cena anual de la ultra liberal Fundación Libertad, en la que por momentos provocó vergüenza ajena, inclusive entre los comensales que no podían creer lo que estaban escuchando. Milei se reencontró con Mauricio Macri, celebró su ajuste neoliberal feroz, hizo chistes groseros y bizarros (todos malos) y se burló de economistas y sectores opositores.

"¿Quieren saber cómo va a crecer la economía? Va a crecer como pedo de buzo", afirmó insólitamente Milei y se llevó los aplausos de los trolls rentados libertarios que estaban en la sala. Luego Milei apuntó contra Carlos Melconian
, de quien se burló con una imitación de su voz porque es crítico de su gestión: "se equivocó feo". "Qué quieren que les diga si había uno que decía no podés dolarizar si no hay fideos, no hay tuco... Es más fácil tirar volquetes de estiércol antes que reconocer el error", aseveró Milei. Claro, la frase y el tono de Milei cayó mal en la gente y eso le molestó al Presidente: "Si los que están murmurando se comieron el verso, lo siento. Im So Sorry, la vida es así", completó.


El stand up de Milei fue insoportable. No cabe otra definición. Ya seguirlo por YouTube resultaba tortuoso. Imposible imaginar tener que verlo en vivo. Fue por eso que los medios afines al Gobierno anarco capitalista rápidamente lo sacaron del aire. Cuando no habían pasado ni 20 minutos del inicio, tanto TN como LN+ continuaron con su programación habitual. Las arengas libertarias de "el Loco" parece que van perdiendo rating.

Milei habló de su propio ajuste. Lo celebró repitiendo las mismas falacias e invenciones que viene diciendo desde el 10 de diciembre e incluso desde antes. En ese auto-elogio delirante, comparó a Luis Caputo y Patricia Bullrich con Lionel Messi, haciendo rechinar los oídos de más de uno. Milei ya camina sobre terreno resbaladizo. La prepotencia y los chistes malos tienen su lado "delarrúesco".
 
El discurso de este miércoles pareció hecho dentro de una burbuja de gas. Un discurso de casta, ajeno a la dura realidad que sufren las mayorías populares con el áspero golpe que ya representan los nuevos tarifazos. A una pobreza que se extiende de la mano de la recesión, por más que el presidente celebre el relativo enlentecimiento de la inflación.
 
En la cena de la Fundación Libertad, Milei eligió hablar de miles de cosas para no hablar de lo evidente: el enorme golpe político a su Gobierno que significó la masiva marcha universitaria. El presidente apenas musitó la frase "causa noble" para aludir elípticamente al reclamo que este martes llevó a un millón de personas a las calles de todo el país. Un golpe político que cambió de discurso, pasando de la prepotencia al lamento.
 
Este miércoles Milei habló como si viviera en una nube de gas. Esa arrogancia se vio muchas veces en la política argentina. Gobiernos civiles y regímenes militares completamente disociados de los intereses y deseos de las mayorías populares. El resultado, fue, muchísimas veces, la rebelión popular. La lucha en las calles. La emergencia de la clase trabajadora, la juventud y el pueblo pobre como actores combativos de un cambio profundo de la sociedad. La arrogancia de Milei pavimenta el camino en esa dirección.
 
La Opinión Popular

24-04-2024 / 10:04
La Marcha Federal Universitaria reunió a un millón de personas en todo el país. Fue en defensa de la universidad pública y desbordó las calles y avenidas porteñas transformándose en un hito de rechazo al irracional ajuste anarco capitalista de Javier "el Loco" Milei. Encabezados por docentes y estudiantes, cerca de un millón de personas en todo el país hizo naufragar el operativo represivo con el que amenazó la macrista Patricia Bullrich, que se quedó con las ganas de reprimir.
 
La primera marcha fue del movimiento obrero, el 24 de enero, contra el DNU, la ley ómnibus y la flexibilización laboral; la segunda fue el 24 de marzo por los derechos humanos. Y esta ha sido la tercera gran marcha contra el gobierno libertariano de Milei, movilizada por la comunidad educativa en defensa de la educación pública. Y cada vez fue mayor.
 
El espíritu de la producción y el trabajo representado en los trabajadores, el espíritu moral y ético que simbolizan las Madres y las Abuelas y el espíritu cultural del país que alimentan las escuelas, colegios y universidades, fueron los atacados por este gobierno y los primeros en reaccionar. Hay más que tres marchas en juego, entre las tres, además de su masividad expresan la esencia de un país. Para este gobierno, todo es corrupción, menos los corruptos, a los que concibe como "héroes" que fugan millones, abusan de los precios o especulan en la bicicleta financiera.
 
El gobierno despreció esta marcha porque -dijeron- la organizaron y participaron los que no quieren la auditoría de las universidades. "Son los que se favorecen con este sistema de corrupción y no quieren perder sus beneficios", dijeron por la televisión. Y Bullrich la calificó de "rara". Defender la universidad gratuita que el gobierno quiere cerrar es "raro". Todo el relato se monta sobre grandes mentiras que se reproducen en las redes hasta el infinito, porque las universidades tienen sus propios sistemas de auditorías.
 
Pero todo es corrupción, menos los corruptos. Igual que Mauricio Macri, hablan del curro de los derechos humanos y cuando no pueden comprar a los sindicalistas, los acusan de corruptos. Pero la verdadera corrupción, la que sí equivale a un PBI, es la que fugó 400 mil millones de dólares, los dueños de las offshore que reciben a Milei en el Llao Llao, los que colocaron a sus gerentes en las decisiones de política económica y en las empresas del Estado.
 
La enorme movilización de ayer fue la más grande en muchos años. Las fotos aéreas lo reafirman. Más las grandes movilizaciones que se realizaron en Mar del Plata, Córdoba, Tucumán, Misiones, Mendoza, Paraná y demás, dejaron en claro que el gobierno tendrá problemas si busca destruir a la educación pública.
 
Es probable que las movilizaciones no le muevan el amperímetro a Milei, que se pasó la tarde en las redes, igual que su vice que trató de humillar a Hebe de Bonafini. El Loco Milei confía más en sus modelos matemáticos que, como tales, nunca son la realidad, sino su representación: un modelo de números sin seres humanos, como los que mostró en la cadena nacional de radio y televisión el lunes. Le interesan esos números voladores y no los seres humanos, imperfectos y corrompibles. Pero ojo, las frías matemáticas son manipulables y manipuladas en este caso.
 
La Opinión Popular
 

23-04-2024 / 10:04
Finalmente, habrá que tomárselo en serio. El presidente Javier Milei es un loco. Por lo general, estas personas tienen una relación de literalidad con las palabras. No es broma cuando dice que quiere destruir el Estado. Ese es su objetivo y, a menos que el pueblo se lo impida, lo concretará con el ahogo económico más una campaña de desprestigio. El inaudito ataque a la educación y la universidad públicas intentan tapar el desastre económico. Hoy 23 de abril, Milei conocerá el juicio que las medidas de su gobierno están concitando en amplias franjas sociales, políticas, intelectuales y culturales. La mejor encuesta.
 
Milei, como es sabido, tuvo una carrera académica mediocre, incompleta y de irregular desempeño en entidades privadas, cuyos "logros" son hasta el momento desconocidos. Con su religión privatista y ultra individualista, odia a la universidad pública. Su saña contra las universidades públicas comenzó apenas asumió la presidencia, cuando repitió el presupuesto de 2023 para las casas de estudios. La Universidad pública está siendo amenazada por un grupo fanático, dotado de un liberalismo ultramontano, que ocupa circunstancialmente la Casa Rosada, ese reino actual de la improvisación, la insensatez y los intereses espurios vinculados a las clases más ricas de la sociedad.
 
Con una inflación anual cercana al 300%, el congelamiento del presupuesto significa una reducción del 72%, como lo afirma el último informe del Centro de investigación de la Economía Nacional (CIEN), instituto que monitorea los presupuestos universitarios. En lo que va del año, los docentes ya perdieron un 50% de sus ingresos, a lo que se agrega el desmantelamiento del Conicet y la eliminación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
 
A esa política de ahogo económico, se le suma la campaña de desprestigio. Con la letanía del "adoctrinamiento", Milei pretende deslegitimar una de las instituciones de mayor prestigio de la Argentina, con tres universidades (las de Buenos Aires, Córdoba y La Plata) en el podio de las 100 mejores universidades del mundo. Con esa insolencia típica de la ignorancia, impugna el supuesto "adoctrinamiento" socialista que aquejaría a estas últimas. Desde la nefasta dictadura cívico-militar genocida no se escuchaban semejantes idioteces y necedades.

Siendo un faro científico-cultural en toda la región, las universidades nacionales tienen su propio sistema de gobierno basado en la autonomía, la autarquía y el cogobierno, base del trípode de enseñanza, investigación y extensión que les legara la Reforma Universitaria de 1918. Por supuesto, un sistema que está muy lejos de imponer las verdades reveladas que inspiran al Presidente, una megalomanía que rinde culto a los próceres de la "neorreacción global" como Murray Rothbard y Von Mises, cuyo único objetivo es destruir el Estado.

Desde hace años, quienes defendemos las universidades públicas las defendemos en las aulas, en los laboratorios, en los claustros... Hoy nos toca defenderlas en la calle. Marchemos este martes 23 de abril todos por las universidades públicas. Habrá movilizaciones en todo el país protagonizadas por amplios sectores de la sociedad que defienden la educación pública. Y también contra la nueva Ley Ómnibus, la reforma laboral y el plan hambreador de saqueo y ajuste de la ultra derechista La Libertad Avanza
, que nos quieren pobres e ignorantes para manipularnos mejor.


La Opinión Popular

22-04-2024 / 10:04
Hace diez días se conoció el ranking universitario mundial QS 2024: entre las mejores 150 carreras del planeta, hay 28 de universidades argentinas. El jueves apareció otra lista, de la consultora británica Quacquarelli: la UBA quedó entre las 100 mejores universidades del mundo. Esa misma institución reconocida a nivel internacional, con más de 320 mil alumnos, hoy batalla junto a las 69 universidades e institutos universitarios del país por sobrevivir.
 
En esa lucha in crescendo contra la asfixia presupuestaria del gobierno de Javier "el Loco" Milei, el martes será un punto de inflexión. La Marcha Federal del 23 se convertirá en la primera movilización transversal contra el ajuste de la administración neoliberal libertaria que alcanza a todo: jubilados, pacientes oncológicos, comedores, científicos. Y universitarios. La movilización, de tintes históricos, será en todo el país, pero el epicentro estará en CABA. Bajo el lema "En defensa de la educación pública".
 
La asistencia está lejos de ser puramente universitaria: además de estudiantes, docentes y graduados, prometieron estar las centrales obreras (desde la CGT a las CTA), organismos de Derechos Humanos, organizaciones sociales y partidos políticos. Dirigentes como Sergio Massa y Axel Kicillof confirmaron que marcharán. No solo el presente está en juego: si algo representa la educación, es el futuro y el desarrollo de un país.
 
La Marcha Federal convocada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a los rectores del país, "será inédita por esta unidad impensada 15 años atrás", declaró el titular del CIN, Victor Moriñigo. Y acotó: "Mientras eligen a universidades argentinas en el mundo, acá no financian la educación. Es muy raro. Todo el mundo nos pregunta por esto".

La posición del Ejecutivo fue de intransigencia. Un delirante Milei hablando de dar la "batalla cultural" contra el "adoctrinamiento" de las universidades públicas, y el ejército troll atacando al sector. El designado subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, lejos de buscar conciliación apoya la teoría ideológica del "adoctrinamiento". Álvarez dedicó las últimas horas a llamar personalmente a cada uno de los rectores de las universidades nacionales para que se bajen de la marcha. "Promete cualquier cosa con tal que nos bajemos
, está desesperado", relató uno de ellos.


Mientras Álvarez busca conciliar posiciones con representantes de las universidades, el presidente fue muy agresivo en redes sociales. Milei replicó decenas de posteos que insultan a la universidad pública. Milei pretende un país mucho más dependiente del capital extranjero, de EEUU y sus aliados: Gran Bretaña e Israel, donde aumente la precarización laboral, la pobreza y la ignorancia. Para eso necesita un modelo de educación pública donde cada vez sean menos los que puedan acceder y donde la educación universitaria se piense al servicio de los negocios de los grandes empresarios.

El ajuste universitario puede ser un punto de inflexión para el gobierno: una encuesta de esta semana de la consultora Zuban Córdoba señala que un 89,4% aseguró está "de acuerdo" o "muy de acuerdo" en que la educación pública "es un derecho que debe ser defendido". Y un 58,5% se mostró en contra de congelar el presupuesto de las universidades. Una Argentina que gira entre la crueldad libertaria y una crisis social al borde de estallar.

La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar